La parte de utopía que resalta el autor, es el término que más me ha gustado a lo largo de mi vida. Veo a la utopía como algo ideal, algo que todos deseamos pero que vemos muy lejos de sus posibilidades y me agrada que Kohlberg se atreva a decir que "Sí" es posible. Él destaca tres niveles, primero el reconvencional: donde el ser humano se somete a ciertas reglas y pautas sociales; no existe una comprensión de estas pautas y solo se ejecutan por el miedo de ser castigados por una autoridad. Aquí veo que hay debilidades en la fuerza y decisión del individuo, no obstante es necesario pasar por este nivel para ir formandose como un individuo completo. Posteriormente el convencional, donde hay comodidad por las pautas porque te dan cierta imagen y hacen que la sociedad funcione, la mayoría nos encontramos aquí, vemos que las cosas están dadas, las seguimos pero no somos aún capaces de decir "Esto no está bien porque... " y peor aún hacerlas, así que hay discrepancias entre lo que se dice y se hace. El nivel utópico que nos señala el autor es el postconvencional, aquí se aceptan las pautas si entran dentro de principios morales, pero si su moral es contraria a las normas de la sociedad, juzgará y actuará por sus propios principios, esto si es un nivel superior de mayor conciencia, decisión, valentía y madurez, tal vez si la mayoría estuviéramos en este nivel la vida sería casi perfecta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario